viernes, 2 de septiembre de 2016

Gélida dársena

Entra la dársena de miradas
siempre quedó el sendero oscuro
de raíles que llevaban a tú acera.

La estación gélida como tus párpados,
el ambiente cálido por la espera
y las arrugas vírgenes.

Secando las gotas del cristal
mientras la mano se vuelve húmeda,
ya no puede ser leída.

Luces aparecen y desaparecen,
el ruido se mantiene hueco y sereno.
¿Dónde está la gente?

Que la libertad no se crezca
ni la opresión gane terreno.

Que la paz no nos ahorque,
ni la guerra nos dé entierro.

Quería volver y vivir el recuerdo,
la vida es necesaria hasta que se eclipsa
con la imagen que acapara la vida.

Ojalá fuera libre y pudiera empezar de cero,
enamorarme de nuevo.

Ojalá pudiera cambiar el rumbo de mis pasos
para enamorarte de nuevo.

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