viernes, 24 de julio de 2015

Vuelve

Delta de mis oídos, camina silenciosa entre la bruma de la noche mientras la mañana se levanta perezosa. Luz, entra sin miedo, poco a poco, que la noche ha sido larga. Acaricia mi polvo cansado y necesitado de viento. Aroma a café, desnuda la habitación. Silencio, la vida ya no me cansa.

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