sábado, 30 de mayo de 2015

Nieve

Cúbreme de ser, déjame posarme en tus pies como aves en las ramas. Sé mi sendero, el hueco sediento entre la roca y la cascada. Deslízate, olvídate del resto. Haz que el tiempo junte nuestros cuerpos y deja la envidia al resto. Camina, yo me quedo quieto. Tus pasos son mis recuerdos, mis recuerdos lo son todo. Quema ese hormigón y deja que el musgo sea nuestro hijo. Cambiando estaciones por roces de dedos, por sudor y seda, por despertar sintiendo que la vida no escapa. Vacía la vida mientras la sed te mantenga despierto. Deja el columpio libre porque hay alguien que lo necesita, pero nunca olvides el viento que se siente en el parque. Haz de la pelota el cambio,  no te conformes con el mundo. Sé tu mundo. Hay tantos mundos como pájaros en la cabeza. No dispares al aire, dispara a la muerte. Siéntate y mira a tu alrededor, la paz no se haya en ningún lugar. Es un proceso constante de búsqueda y saqueo del alma. No me interesa la paz, en verdad. Me interesa su búsqueda. La vida es búsqueda, los sueños son buzos que algún día saldrán a tierra. Sal del agua, aprende a andar por la tierra, mezcla el barro y tendrás tu fortaleza. Crea tu casa con agua y barro, y deja que el viento fortalezca tu ser. Dale fuego a lo establecido.