jueves, 24 de abril de 2014

Manos huecas

Venerar la vida como la luz que palpa por primera vez la flor. 

Flotar entre caras sonriendo a las fosas llenas de tierras, a esos santos que tuvieron la paz que busco.

Caminar por baldosas de nubes, sucumbir al brillo de la sonrisa de la fila, del cambio necesario que late en los ojos alimentados con furia.

Vivir porque la vida es muerte, porque lo fugaz es la esencia de la eternidad.

Volver y creer, creer para volver a ver ese vestido al aire, esa blusa sin botones...

Colmar de latidos lo inerte, dar vida a las esquinas y hacer terrenal lo divino.

Sueño y sueño con la vida de telón de fondo pero con la mentalidad del que nunca tuvo nada entre sus manos.