miércoles, 19 de noviembre de 2014

Suenan

La miel en sus ojos,
el cariño perdido
y el timbre sigue sonando.

Buitre de vidas al limbo,
camino desolado al sol
mientras el río sigue sonando.

Beber de la fuente seca,
de ese polvo que me ahoga,
raíces muertas cayendo.

Leve pincel de caricias
se quedó en blanco
buscando luces en tierra.

Búscame y volveré,
volveré para buscarte,
buscarte es mi vida.

lunes, 21 de julio de 2014

Habitación

Tuve, pero ya sólo quedan pétalos. Estanterías vacías que ya no quieren ni polvo, quieren mirar por la ventana sin molestar, dejando pasar el paso. Subir las escaleras de nuevo para recordar qué se siente al descender. Encender de nuevo esa vela para exprimir de celos a la luz. Saborear el tacto de una sábana limpia, sin arrugas, cansada de que nadie descanse a su lado. Que el caracol salga de su funda, de su cueva, que se atreva a deslizarse por el acantilado hasta el suelo. Esa tarima pulida pero llena de imperfecciones, como el ser humano, como cada humano, como cada día. Buscar en círculos las esquinas por miedo a que el madrugar sea pasado. Pasear sin hacer ruido, que la juventud llega como se va. Llenar de miedo el cuerpo por temor a que se oiga desde fuera, que la gente sepa de tu existencia y de tus actos. Abrir ese cajón de días y quemarlos, convertirlos en un solo día. Esconderse debajo de la cama para no ver caras, para secar esa sed que nace de la propia vida. Pintar cuadros porque la realidad no es suficiente, quemar chimeneas en chimenea. Andar de puntillas. Echa el pestillo.

miércoles, 18 de junio de 2014

Endeudar vida

Aceras, el humo frío cayendo en la niebla,
en las grietas de una piel
que ya ha vivido lo acordado.

Los ojos de fuego, de verano cálido
saltando años al pasado
viendo que la vida cesa.

Recordar y sonreír, reír y llorar.
Conocer de nuevo lo antiguo
y suspirar por encontrar lo nuevo.

Ver el legado y arañar el aire,
enemistad con el viento cansino
que no deja en paz los minutos.

Alquilar días para endeudar vida,
morir con la conciencia tranquila
porque nunca se vive lo suficiente.

martes, 13 de mayo de 2014

Ebria

La soledad oscurece mis ojos,
entre lágrimas caídas y por recoger
busco ese resquicio
que dé sentido a la luz del horizonte.

Sembrando paz, cosechando caos.
El agua de la orilla sigue podrida,
pero aún así la tierra traga,
deja que asimile recuerdos.

Veneno en tus ojos y en tu aliento,
en tu mirada anocheceres con agujas
que cosen pero no unen,
son vida y cenizas.

Recurro a la sed del desierto,
a la palabra falsa caída de tus labios,
al gesto que nos mantuvo cerca,
a las manos que vaticinaron nuestro adiós.

Rodea mi vida pero con tacto,
busca por donde el aire es gélido,
por donde sana la justicia,
porque es fuego mi casa.

Seguiré de bar y discurso,
seguiré cantando a la muerte,
seguiré siendo fallo y humano,
pero me iré antes de que despiertas ebria.

jueves, 24 de abril de 2014

Manos huecas

Venerar la vida como la luz que palpa por primera vez la flor. 

Flotar entre caras sonriendo a las fosas llenas de tierras, a esos santos que tuvieron la paz que busco.

Caminar por baldosas de nubes, sucumbir al brillo de la sonrisa de la fila, del cambio necesario que late en los ojos alimentados con furia.

Vivir porque la vida es muerte, porque lo fugaz es la esencia de la eternidad.

Volver y creer, creer para volver a ver ese vestido al aire, esa blusa sin botones...

Colmar de latidos lo inerte, dar vida a las esquinas y hacer terrenal lo divino.

Sueño y sueño con la vida de telón de fondo pero con la mentalidad del que nunca tuvo nada entre sus manos.

jueves, 27 de marzo de 2014

Polvo con hambre

Subido en el latido del horizonte,
cabizbajo por no estar entre tus piernas,
sereno porque la vida castiga
y no hay remedio que no oxide.

Suave, tuve paciencia como la ceniza,
esquivé ese palacio de lunas menguantes
mientras la envidia caía en brazos perdidos
y lo nocturno perdía el valor único.

Cayendo como caen las hojas
aprendí que la vida mata los días,
que la muerte es la sombra
apoyada en esa farola con la luz que se inhibe.

“Sé fuerte”, me dijo la alegría
mientras el viento llevaba tu perfume al parque.
“Diviértete”, me dijo la tristeza
mientras se iba de la mano con la melancolía.

Y, aquí quedamos, preso de lo nuestro,
de la habitación roja con barrotes sucios,
con poco aire que respirar
y con mucho polvo con hambre.

“Es sucia la vida”, se escuchó en lo alto.
Aquí, poco importa ya lo que queda,
sino los que se quedan para ver
que la vida es ese tiovivo que nunca ofrece la misma cara.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Cafeína

Si me atasco te busco,
no hay bruma que valga
cuando la sal escapa del mar.

Como brota la hierba, así amaneces.
Sedienta de luz y llena de tierra,
viendo crecer tus raíces.

Cada vez más hilos que me unen a tu sombra,
cada vez más minutos tejiendo lazos,
cada vez más sabor a rutina.

Recogiendo grano a grano tu presencia
me di cuenta de que eras ella,
esa que aparecía siempre lejana.

Viendo tus ojos comprendí la pasión,
concebí la gloria de la espera
y el frenesí de los vivos.

Ahora, viéndote en esa terraza,
quién fuera simple cafeína
para alterar tu cuerpo.

Quién fuera palabra para ser pronunciada por tu boca,
quién fuera viento para saber cómo es tu piel,
ojalá siguiera vivo para volver a tu barrio.

martes, 11 de febrero de 2014

Comunes

Surcos en este desierto de cambios
monedas se derriten al paso de la arena,
senderos perdidos en lugares comunes,
luces que buscan la oscuridad y cambio.

Volver a esa cueva para notar el frío,
buscar el calor cuando el cuerpo descansa,
ver que los túneles nunca estuvieron cerrados,
que la vida es aquello que nace y se quema.

Notar cambios, buscar cambios
porque no quiero ser roca erosionada.
Quiero ser ave que vuela y siente,
ave que se posa y se codea con los humanos.

Fluir en ese mar de olas que se quedo seco,
que dio de comer a muchos y quito vidas,
cansado de esas mecedoras que esperan,
esperan y esperan sintiendo el cansancio.

Querer ver que las esquinas ya no están solas,
que lo arcaico es la vanguardia de los que luchan,
los que tienen metas y buscan sus raíces,
dolor y sombra, oscura es la pasión que enhebra nuestros hilos comunes.