miércoles, 13 de noviembre de 2013

Mengua

Volar, pero sin alas.
Nacer sediento en ese desierto
lleno de sueños de agua,
de amaneceres quemados.

Sentir el tic-trac sin reparos,
descansar en sueños
y cansarse de pisadas profundas,
lamentos y fauna.

Ver para ir y reír,
sentir eso que llaman paz
cuando la llama está oscura,
cuando el alma se esconde.

Correr para nunca volver atrás,
sentir el pasado como una bola de nieve
que crece y crece, y nunca mengua
a pesar de los latidos perdidos.

Ver suciedad por costumbre,
acostumbrarse a la belleza de lo feo,
la sabiduría del necio,
el pecado santo.

No tengas prisa por crecer,
crece sin la prisa de tener.
Vuelve al origen antes de llegar al final,
siente los pies flotando en la tierra de las nubes.

Yo solo soy aquello que soy,
no me hables de ayer,
no me cuentes mi futuro.
Solo ven y siéntate.