sábado, 20 de abril de 2013

Mármol frío

Ardor en esa maceta que cede
con el peso de la tierra,
búsqueda de muchos
y pérdida de todos.

Deseo de mármol en abril,
rugidos en esa casa de cenizas
y espanto, de luces y sombras,
de soledad y pasos.

Viendo que el cuento se acaba,
que La Luna no es ciega,
que el sabio tiene que vivir escondido
y los idiotas en el limbo.

Volar viendo humanidad seca,
rastrojos de lujuria perdidos en bolsillos,
miradas que nacen para morir
sacando luz a ese cuarto oscuro.

Calor, cuando la fiebre está baja
velando las almas de esos inquietos,
de esos sucios de actos y limpios de alma
que llaman a la puerta sin molestar.

Quédate en tu sendero, me dijo ella.
Vente al infierno, me dijo ella.
Estoy en medio por si usted me devora.
Sin molestia, las años hacen callo.