jueves, 5 de diciembre de 2013

Arena



Quise ser arena para ganar tiempo,
ser espejo de los meses perdidos
para no volver a caer.

Escapar, escapar, ser libre,
ver esas nubes evaporarse
y notar ese cambio de río bravo a dócil.

Luces blancas en lo alto del monte,
copas de árboles ondeando malos aires
y darse cuenta de todo lo vivido.

Media hora frente a la roca,
viendo su crecimiento sin fatigas,
sin saber qué son los años y arrugas.

Ser siempre sombra en cuna,
mecer la paciencia y saborear,
saborear cómo se acerca la muerte.

Notar el polvo en esa habitación,
ver la oscuridad salir por la ventana,
oír los pasos del crujir de la madera.

Crear para ser recordado,
olvidar ese hueso sin carne,
sentir que la belleza se expande.

No te olvides de lo único,
no te olvides de todo
lo que nos hace ser cometas en vuelo.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Mengua

Volar, pero sin alas.
Nacer sediento en ese desierto
lleno de sueños de agua,
de amaneceres quemados.

Sentir el tic-trac sin reparos,
descansar en sueños
y cansarse de pisadas profundas,
lamentos y fauna.

Ver para ir y reír,
sentir eso que llaman paz
cuando la llama está oscura,
cuando el alma se esconde.

Correr para nunca volver atrás,
sentir el pasado como una bola de nieve
que crece y crece, y nunca mengua
a pesar de los latidos perdidos.

Ver suciedad por costumbre,
acostumbrarse a la belleza de lo feo,
la sabiduría del necio,
el pecado santo.

No tengas prisa por crecer,
crece sin la prisa de tener.
Vuelve al origen antes de llegar al final,
siente los pies flotando en la tierra de las nubes.

Yo solo soy aquello que soy,
no me hables de ayer,
no me cuentes mi futuro.
Solo ven y siéntate.

jueves, 3 de octubre de 2013

Espesos

Luz, dame fuerza,
escapa de este sendero sin piedras,
de reflejos de nada y sonidos de odio.

Sé fuerte, me dijo la marea,
olvida, crea, miente, insiste
en ese alba de sensaciones
en ese agua que no se diluye.

Cambia tu entorno,
ama esa pasión pasajera,
esa naturaleza sosa y oscura
que anida en ese cuarto.

Ven a ese lugar que nos sirvió,
donde vimos que la luz es eterna en ese momento,
que los pasos son hondos y no esclavos
y las cinturas forman 180 grados.

Olvida, pasea, mira y escava
porque la vida no es más que arena,
arena formando círculos diminutos
pero espesos de contenidos.

Crea, desmasifica, funde y huye.
Bendice lo maldito y escapa.
Escapa y vuelve como ese rayo
que nos trajo luz en la tormenta.

¿Acaso esas paredes son distintas?
¿Acaso no hay oxígeno en el agua?
No tengas prisa, sé paciente
le dijo la muerte a la vida.

martes, 24 de septiembre de 2013

Búhos despiertos


En la cumbre de la historia,
yo seguía escalando sin rumbo,
cogiendo piedras y cemento
por si las nubes tocaban suelo.

Cansado de andar y perder,
de volver con la misma cara seca
y con los pies llenos de humedad
mientras el río sonaba.

Ver, tocar y existir.
¿Para qué volar la cometa?
¿Para qué arquear tu mirada?
¿Por qué sigo notando tu presencia?

Velar por aquellos que se fueron,
por aquellos que deben venir
a este barro que me ahoga,
a este parque que ya no drena.

Necesito luz en la oscuridad,
cansancio en la noche,
oleaje mar adentro
y calma en plena tormenta.

Dejad de mirar a los lados,
centra tu mirada y observa,
muchos búhos siguen despiertos,
muchas sonrisas se han apagado.

lunes, 3 de junio de 2013

Cafés

Cada día es copia, cada día es ilusión reflejada en el vaho ese de la ventana. Hacer dibujos y borrarlos. Pintar sonrisas, colorear lágrimas y dejar puntos y seguido. Mezcla de soledad y calvario, de luz y oscuridad y acabar de cruces hasta el cuello. Perdón por la soledad. No puedo dejar de ser yo para ser nosotros. No es porque me quiera mucho. En verdad, no me quiero nada. Algún día pensé que podía ser grande, que pisaría montañas con un gesto. Pero ese gesto siempre se quedó en mueca. Visité lugares, escondí pasiones, viví con la visión cansada del joven inexperto y aquí he acabado. ¿Sigues? ¿Aún estás despierta?...

No te preocupes por ser parte de esta soledad. Yo no quise que vinieras, pero la corriente siempre hace su trabajo y te trajo a mi vera. ¿Para qué viniste? ¿Quién te trajo? Mejor, ¿qué te trajo? Los cafés te siguen saliendo perfectos, pero ese vaho ya no es el mismo. ¿Te acuerdas del vaho que creamos? Éramos ingenuos, pero ingenuos felices. Ahora, pasto de arrugas. Los sentimientos están cansados y, eso, nunca debería pasar. ¿Qué no ha pasado? ¿Qué hemos perdido? ¿Qué hemos dejado de ganar?

Ya no hay vuelta y lo sabes. Ya todo es pasado aunque compartamos cama y café. Viniste para quedarte pero, en verdad, sabías que era para despedirte. Y lo peor, es que no nos da pena. ¿Por qué? Porque ya no somos los de antes. Has cambiado, he cambiado, la vida ha cambiado… Pero no lloremos, la vida es esto. La felicidad no sería nada sin la tristeza. ¿Te imaginas? Siempre felices sin lloros, lágrimas, enfados, depresiones… Qué aburrido sería eso. Yo no quiero esa vida. Para disfrutar de la felicidad hay que aprender a sufrir, a quemar etapas…

martes, 14 de mayo de 2013

Puente

Vuelvo a la vida como quien vuelve a ese puente viejo que se balancea recordando cómo fue. Tablas caídas en el fondo del río mientras el curso ya no sigue su curso, cambió hace mucho para no volver a ser el mismo. Resuena mi presencia en el pueblo cercano, pero no como hojarasca que baila en la calle, sino como agua evaporada que ya no encuentra sitio en esta tierra. Dejaron las pisadas de sonar en mi madera, dejó el viento de acariciar mi cuna. Tiempo, tú dejaste que mi nombre fuera pasado, ya no hay aves.

La sombra que un día fue grande, va disminuyendo con el paso de los días. La sustancia que un día me hizo estar en boca de algunos, ahora me hace ser pasto de salibas caducas. La sonrisa que un día me inspiró se fue a otro mar, otro río mira ahora su figura sin recordar lo alto que volaba.

Los pasajeros, vinieron y se fueron. Y nunca volvieron. Hicieron, en su día, que la rutina se quemara en visitas. Ahora, sólo vivo de ese recuerdo onírico que un día fue real. ¿A qué acostumbrarse cuando no hay nada notorio? ¿Qué delicadeza puede tener mi movimiento sin nadie que lo vea?

Ya no uno pueblos, ni uno historias, ni uno vidas. Un día fui el tránsito de muchos que quisieron que yo formara parte de lo suyo. ¿Y ahora qué? ¿Qué pensar? ¿Qué creer? Ya no hay luz en las miradas, no hay pisadas que me recuerden. Sólo esa desgastada mirada que va erosionando la poca verdad que me quedaba. Los recuerdos ya son imaginaciones, sueños y delirios.

Este puente ya no sostiene vuestro peso. Ya no balancea vuestros cuerpos deseosos de vida. Ahora sólo quedan cuatro tablas, dos cuerdas y recuerdos. “Átame a la vida”, oí un día a un joven. Yo os di suelo por donde andar y forjar. Silencio viaja conmigo, no tengo miedo al ruido.

sábado, 20 de abril de 2013

Mármol frío

Ardor en esa maceta que cede
con el peso de la tierra,
búsqueda de muchos
y pérdida de todos.

Deseo de mármol en abril,
rugidos en esa casa de cenizas
y espanto, de luces y sombras,
de soledad y pasos.

Viendo que el cuento se acaba,
que La Luna no es ciega,
que el sabio tiene que vivir escondido
y los idiotas en el limbo.

Volar viendo humanidad seca,
rastrojos de lujuria perdidos en bolsillos,
miradas que nacen para morir
sacando luz a ese cuarto oscuro.

Calor, cuando la fiebre está baja
velando las almas de esos inquietos,
de esos sucios de actos y limpios de alma
que llaman a la puerta sin molestar.

Quédate en tu sendero, me dijo ella.
Vente al infierno, me dijo ella.
Estoy en medio por si usted me devora.
Sin molestia, las años hacen callo.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Pueblo

Camino y me desvío
por tierras ajenas,
cansado de ver caras tristes
vuelvo al prado verde.

Siguen los cipreses secos
pero llenos de vida y luz,
llenos de esa tierra que nos falta
para volver a sembrar aceras.

Sonrío en esta llanura de egos
que caminan ciegos de miedo,
no ven el horizonte cálido
sino el frío sendero de piedras.

Ahora, la paz está de vuelta,
los niños juegan con el sol
y las madres hablan con la fe
del que pudo y vive para contarlo.

Quiero vivir este instante eterno,
dejad que el tiempo se pare
y yo viva para verlo crecer;
instante eterno.

Juegan las aves con sus sombras,
los hombres con sus pecados,
los niños con sus miedos
y, al final, todo efímero.

Volved por si la tierra es virgen,
por si la amargura se fue
de esta agua en su día bendita,
de este fuego que irradia paz.

jueves, 31 de enero de 2013

Amistad, sexo y caricias

Sucio beso en esa mesilla de noche,
la luna temblada serena
y los ojos escapaban,
escapaban presos de la luz
que inspira el lamento
en tristes colchones.

Rendido en esquinas por placer,
por desear arena
en este playa fértil quemada;
veo lunáticos que sonríen
porque la fe escapó fría
y la soledad nos bendijo.

Caricia con lluvia de fondo
sintiendo el peso de la vida,
el cansancio de la huida
mientras las dunas se hunden
y el fuel que nos mantuvo vivos
se quema y desaparece.

¿Quién se rinde a la muerte?,
¿quién bosteza al silencio?,
¿quién muerde al aire?
Mascando tierra por creer
en ese sendero de ilusión fugaz
que nos vino y se fue.

Dame valor para ver crecer,
crecer viendo valor en ellos;
quiero despedirme y volar
mientras la tierra me sujeta
a estas avenidas donde fuimos
amistad, sexo y caricias.

jueves, 24 de enero de 2013

Alegato

Nunca tuve fe en lo tuyo;
la sangre no sabe igual en cada acera,
ni el campo es frío para aquel que vive
y la sombra ya no muerde el aire.

A cada cual un lugar de descanso
y una medalla de sinrazones
de ese azul estúpido que nos aplasta,
de esa llama caliente que anida cuando vienes.

Orfeo sucumbió a mis palabras ebrias,
a mis gastos nocturnos en desdenes de gloria,
en sabiduría aniquilada por la ceguera de esqueletos
que suman la memoria de un marginado.

Viendo ese hábito sin sustancia que nos enterró
en esa tierra que ellos llaman patria
y yo llamo tierra;
no se apoderen del universo.

Acudió el verano para recordar primavera;
y yo volví a esa playa que ya no tiene arena,
a ese mar sin olas y cielo sin gaviotas
dando los ladrillos mataron su naturaleza.

Es verdad que esas llanuras ya no me llaman,
que esas calles ya no las piso;
perdón por perdonar a esos de mala hierba,
espero que la muerte sea como dicen.

miércoles, 16 de enero de 2013

Sin sed ni agonía

Caer en desprecio
por esa miel gélida
que nos quitó vida
y nos dejó huérfanos.
Acuérdate de mi tacto
al desenfreno medido,
a esas lagunas secas
que inundaron tu vida.

Sufrimos derrotas en páramos
que alimentaron cada daga,
cada espacio era lápida,
cada luna anunciaba sol.
Vimos mares cansados,
paseos inundados de vaho
mientras la miel caía en gota
y tu sombra amotinaba la mía.

Regueros de pasión en prados
anestesiaban mis ganas de otra vida,
de acabar despacio con esta farsa
saludando a la muerte con ovación.
Intuía que el miedo es humano,
que la esperanza es vaga en deseo
desaprovechando néctar en amapolas
mientras mis mariposas morían.

Reímos juntos en pleno desierto
de no tener sed ni agonía
mientras los meses pasaban en calma
y cada amanecer despertaba oscuro.
Pero lo bueno ya pasó
y decidimos matar para vivir en paz
anestesiando cargas en frío
mientras la vida nos amara.