domingo, 3 de junio de 2012

Todo lo tuyo

Como polvo en el desierto
me acostumbré a tener sed,
a querer vaciar los días
en tu compañía. 

Fui forjando caricias al sol,
miradas al horizonte
mientras caminaba sin heridas
por puro placer.

Fuimos sentimiento y fuente
de sueños que caminan firmes
ante la penumbra del mundo
que escuece.

Sigo queriendo prado
de deseo y paz,
volver a la sombra
que precede la gloria.

Busco todo lo tuyo
en todo lo mío.

Te deseo, te espero
donde quieras.