miércoles, 19 de diciembre de 2012

Volver

En esta agua sedienta de existencia anduve luchando para no volver a la mar. Volver a ese campo lleno de gente y vacío de almas. Volver, volver a nacer. Juego de sal y vida de pobre mezclada con olas de riqueza. Saborear el sol tumbado, viendo pasar pájaros y caer en la cuenta de que lo mejor es dejarse llevar. Volver, volver a ese rincón inexistente. A ese fluir sin pensar, soñar sin divagar, anidar todo el mundo surcando todos los pueblos. Amanecer en el norte para anochecer en el sur. Vivir esta vida sediento, siempre sediento queriendo volver. Acostumbrarse al techo de estrellas y al sonido del infinito. Sonido de una vida intensa pero llevaba a la miseria. Fluir. Volver. Volver a fluir en ese camino sin camino, en esa ciudad sin nombre y sin dueño. Ahora, lo seco me da miedo. Quiero estar mojado y volver. Volver a ese puerto en el que te vi por última vez. Fluir de nuevo viviendo aquello que nunca olvidaré. Pero, aquí me encuentro, húmedo de pensamientos y seco de vida. Sigo fluyendo esperando que el destino me lleve de nuevo a tu puerto. Sé que me estás esperando aunque no lo sepas. La esperanza me lo dice y me cita cada mañana. Cada vez que me levanto siento que fluyo. Fluyo para volver a verte. Espera, aún me acuerdo de tu cara. Espera, aún me acuerdo de la última frase que me dijiste. ¿Tú te acuerdas de mi cara? Volver. Fluir. Fluir y volver. Sé que me esperas. Yo sigo esperanzado. Olvida el tiempo y espérame. El tiempo se diseñó para contar los segundos para volver a ver.

martes, 18 de diciembre de 2012

Habitar

Nativo en amores
que relucen al paso
de esos ecos.

Costumbre drástica
habitar buscando suelo
para enterrar duelos.

Nacido en caricias,
crecido en furia,
muerto en pena.

La luna me cansa
este hábito de parches
que amarga lo dulce.

Ver para olvidar,
nacer para morir,
¿quieres venir?

No hay nada que me ate
a una existencia banal
que me arrebata la vida.

Caí en esos parajes
que nunca pisaste
por miedo a ganar.

Vente sin miedo,
deja todo tu mundo
y yo dejo mi vida.

Quiero pasear en tus recuerdos,
dormir en tu vida
y sucumbir a tu cuerpo.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Amanecer desierto

Roca gélida huyó
a un mar de impuros corajes
que rescató la esencia
de la vida sonriente en lunes.

Aire fresco se detuvo
en esa curva de deseos sonrojados,
de miradas turbias
mientras la lluvia amenaza.

Calendario roto
por el ácido puro de lo débil.
Yo vine a este mundo
para no ser llevado por esos que ríen.

Sonajero silenciado
por los días estoicos que me secundan,
por ese patio callado
sin niños que hagan desear volver a la infancia.

He estado bebiendo
pero la noche ya no me lo permite,
he estado odiando
pero el fuego sigue inerte.

Amanecer en ruina
sin ganas de levantar piedra y arena,
sin necesidad de vuelo,
con necesidad de volver a ver tu aroma.

Caigo sediento
por esos días de lluvia que se secaron,
por ese sol oscuro
que brilló hasta tu huida.

He estado bebiendo
y, por eso, te veo en la ventana.
Quiero amanecer desierto,
solos tú y yo, y tu aroma.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Hierba

Lluvia seca resuena en tu cara
con el sabor perdido en sustancia,
con la esperanza alicaída
abrazando la eternidad.

Sucumbir no es una opción,
cavar más profundo para hallar tierra de cambio.
Anidar ese aliento que vuela sin miedo
a ese campo fértil.

En un rincón la vida se mece
en esa lava sólida que ya no bebe
de la naturaleza que nos hace humanos,
del placer de sentir el amor.

En tu esquina la hierba crece
entre árboles sólidos en raíces,
mientras la vida pasea en paz y calma
por esa agua que riega la muerte.

Quiero ver la muerte sintiendo vida.
Ser esa luz que no teme la oscuridad.
El llanto que precede a la sonrisa.
El cambio que busco cada mañana.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Verde

Amor helado. Lava brotando. Cálida sonrisa. Llanto controlado. Ojos fijos. Verdes. Ojos. Verdes. Sólo quiero ese verde. No hay color contigo.

Anestesiando días. Quemando meses. Soportando años. Enterrando miedos. Elevando temores. Sufro y no puedo. Quiero amor y fuego, no hielo y ego.

Verde, como ese prado que arde. Como ese pájaro que vuela. Esa hierba que piso. Esa compañía que busco. Ese deseo que enreda el alma de vaho.

Verde. Verde. Verde. Aún te veo sin verte. Te toco sin tenerte. Te sueño a todas horas. Es lunes. 12 en punto. Quiero verte. ¿Dónde paras?

lunes, 19 de noviembre de 2012

Mecer el tiempo

Viendo amanecer en noviembre
en esa escalera fría y estrecha
que no deja espacio para dos,
no da calor para los dos.

Cansado de amanecer igual,
sin tacto al desencanto nacido
en ese mes maldito de enero,
en esa costumbre callada.

Cayendo nieve por el tejado
sin temor al vacío
ni al calor del suelo,
yo sigo sentado.

Sentado, esperando ese cambio
que viene y se va con la misma fuerza.

Camina desafiando mi vida y espera,
quiero mecer el tiempo mintiendo.

Mintiendo mi existencia con esperanza,
con ese pasto verde que siempre arde
a las noches por ese ron que me pierde,
por ese lugar que ya no frecuentas.

Aún veo ese mirada ciega de amor
en los ojos de aquél que elegiste,
ese ángel de rojo que sólo sonríe
cuando me cruza la mirada.

Nada ves en él pero le sigues,
no quieres pero no puedes dejarle,
me miras igual pero no te atreves.
Sigo sin tener hueco en el banco.

Sentado, esperando ese cambio
que viene y se va con la misma fuerza.

Camina desafiando mi vida y espera,
quiero mecer el tiempo viviendo.



jueves, 8 de noviembre de 2012

Lágrima salada

Dulce crepitar de ansia y despido,
alarma de ánimos cansados
que yacen en ese olivo sin sombra
que aguardó su momento.

Nazco donde nacen las montañas,
donde los ríos se acaban,
donde el mar comienza
y donde me dejan.

Sucumbo entre aires de nobleza
en este cuerpo pobre y seco
que siembra lágrimas a su paso,
y cenizas a su llegada.

Quiero verter lagos de odio
a esos sabios de corbata
y cortos de mirada
que mirando conquistan mundo.

Nube de esperanza que se evaporó
dejando caer su lluvia en ninguna calle,
en ningún patio se escuchó su eco
y nunca más fue recordada.

No quiero el nombre de ellos,
ni el oxigeno que llena su ego,
ni sus miradas que intimidan,
sólo quiero verles en el fuego.

Seré ese truhán que canta bebido
en tu portal mientras la paz lo habita,
mientras el sueño no venza
los ilusiones de un fracaso continuo.

Olvido este mundo creando tierras
lejanas en una mente empobrecida,
pero sigo mirando el pasto sin sangre
colorada que me avergüence.

Lágrima salada vuelve a tu sitio
mientras yo arreglo mis pensamientos
y diles que estén siempre alerta
que pronto haré mi última firma.

lunes, 29 de octubre de 2012

Tomando lo de siempre

Ahora, toda está tranquilo
y vuelvo. Vuelvo a ese silencio.
Quiero volver a ver esa mirada
que nunca pude olvidar.

Veo sueños cálidos
mezclados con ese frío
de las calles de abril
que caminamos.

Por fin veo la paz que busco,
ese olor de invierno
con luces de alegría
mientras vea tu sombra.

Sigo viendo nubes en mi cuarto,
señales en cualquier paso
y mareas de deseo y gloria
en cada sílaba recordada.

Anhelo ese banco de piedra,
frío como tú en la despedida.

Me verás por los mismo bares
tomando lo de siempre,
esperanzado en no perder la esperanza
de volver a verte.

martes, 23 de octubre de 2012

Mirada de niña

En este sendero de agua y sal
siempre tuve espacio para esos
que caminan despacio y sin tregua
hacia el calor del enemigo.

No quiso venir la esperanza
a este baile con sabor a muerte
y a sueño embarrado en mugre
que habita en todo estandarte.

Dátil ácido será vida en mi muerte,
será aliento para los débiles,
vicio para los hambrientos de luna
y amanecer para los sabios frágiles.

No hay huella que se atreva
a ser olvidada por aquél pasado.
No hay sabor que nos elimine
ese crudo alféizar de polvo y cenizas.

Aún escucho ese crepitar del suelo
aguantando el aliento bizco
que nos dejo el alma coja
y la esperanza alicatada en hormigón.

Queda suelo y arena en tu sombra,
queda arcilla y barro en tu mirada,
pero ya no encuentro fuego y chispa
en esa mirada de niña que me cautivó.

lunes, 15 de octubre de 2012

Tu patio

Caigo sin valor para no volver la cabeza al pasado. Sentado me quedo por si la noche no vuelve, por si el gallo se queda mudo y por si los susurros ya no vuelven a la cama. "No creas a tu locura", me dijeron esos sabios. Yo vuelvo casi entero. Cansado, pero con ganas de volver. Y aquí me tienes, confuso en tu sala de estar viendo que nada ha cambiado. Seguimos siendo esos ilusos manchados por arrugas y abatidos después de la barbarie. Yo quise crear ese mañana y lo tuve que bañar con sangre. No me mires con esa cara, tenía que hacerlo. Ahora mismo ya no sé ni por dónde he venido ni a dónde voy a ir. Sólo quería ver de nuevo esa mesilla, ese reloj estropeado, esa mancha en la pared, ese patio que aún huele a rosas. ¿Sabes?, en esos campos del norte me enteré cómo era el miedo. Ni te lo imaginas. Ese caminar lento de la noche con la incertidumbre de si volverás a ver el Sol. Ese crepitar susurrado de la hoguera para no ser localizado por los enemigos. ¿Enemigos?, bueno ahora ya no lo tengo tan claro. He matado a muchos, ellos han matado a muchos míos también. Lo único seguro es que aquellos que empezaron todo esto siguen blindados por el mismo sucio dinero. ¿Si ellos han perdido algo? No lo creo. Yo he perdido esa juventud que no volverá, esos amigos que ya no volverán a ver tu patio, esas caricias de mi madre, los abrazos de mi abuelo, los silencios de la noche... Porque sí, ya he olvidado qué es el silencio. Sólo me queda un recuerdo borroso, como mi mirada. Yo no es limpia, siempre teñida de sangre. Pero, es lo que hay. Ya no hay marcha atrás.

lunes, 1 de octubre de 2012

Sed

Nací en la costumbre
y moriré en deseo
de que este viento de cambio
no sea efímero.

Soñé queriendo volver
a esa calle que nos unió
con los mismos ideales
que siempre fueron serios.

Despejamos arrogancia al ver
un estado que nos come,
un presidente que no detiene
nuestras ansias de sed.

Sedientos de crecer,
sedientos de emerger
en este campo de ideales
que siembran fe.

Ayer vi ese niño iluso
que cae y se levanta sonriendo.
Sonrío y lloro por si acaso,
blanco y negro dan color a mi vida.


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Odio y perlas

Nace en mi la melancolía
presa de quedarse huérfana
en esta tierra hostil
que hiere y daña.

Como agua en grieta
sucumbo ante esa nubosidad
que aprieta y desgasta
un corazón roto.

Miro sin ver esa acera perdida
que detuvo nuestra caricias
convirtiendo en adiós
los meses que callan.

Siento frío en cada baldosa
que asentaron nuestra armonía
en tiempos de guerra y sangre
que nadie recuerda.

Fuimos perdiendo las horas
ganando odio y perlas
de recuerdos que sufren
en este mar áspero.

Quiero volver a la placenta
para que seas desconocida
y que pueda en otra vida
volverme a enamorar de ti.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Añejo

No hay oscuridad en el susurro
del destello de esperanza.

No hay calor en los ojos
del llanto de medianoche.

No hay sudor en el tacaño
de amor y estaciones.

No hay placer en el beso
del que ama sin mañana.


No hay olvido placentero
que acompañe mi sombra.

No hay querer más añejo
que una vida con fe.

No hay piedad en mi sendero
que anide en mis carnes.

No hay compasión sin dolor
que alegre esta triste sátira.

miércoles, 18 de julio de 2012

Pantano

Pétalo que anidas sin rumbo,
¿es cansino andar sin pisar?
Nunca creí que fuera mendigo
de ilusiones, ahora noto el frío.

Castigué sueños con recuerdos,
nidos con brea que palpita
en ese lago que ya no navega
por miedo a la tempestad.

Quise ser esa nube que oculta
la tristeza de esta tierra pesada
que nos ata a lo desconocido
viendo que la vida pasa.

Doné tiempo a los míos
recibiendo camino que enderezar,
agua en momentos de sequía
y luz en la oscuridad del ser.

Ahora, necesito aire que alivie
este olor a soledad que me pudre.
Quiero ver crecer jardines enteros
con el agua que desapareció de mi pantano.

domingo, 3 de junio de 2012

Todo lo tuyo

Como polvo en el desierto
me acostumbré a tener sed,
a querer vaciar los días
en tu compañía. 

Fui forjando caricias al sol,
miradas al horizonte
mientras caminaba sin heridas
por puro placer.

Fuimos sentimiento y fuente
de sueños que caminan firmes
ante la penumbra del mundo
que escuece.

Sigo queriendo prado
de deseo y paz,
volver a la sombra
que precede la gloria.

Busco todo lo tuyo
en todo lo mío.

Te deseo, te espero
donde quieras.


sábado, 19 de mayo de 2012

Palma silenciosa

Retales roídos en ese néctar de costumbre que nos mata. Respaldo de vivencias me dejan reguero de ira y amor de mis compañeros de pisadas. Quisimos deslegitimar al tiempo restando segundos a la vida que ahora son necesarios. Maltratamos la distancia a los sentimientos buscando callejones siniestros que sólo trajeron soledad y remordimiento. Quisimos visitar el futuro dejándonos el presente tumbado en la inocencia asqueada por la inexperiencia. Pudimos ser aquello que ahora no recordamos pero nos olvidamos del sabor de la intriga, de la necesidad de retos por perder, de aceras por desnudar, de humillaciones que combatir...

Ahora, sombrío y lúcido. Sonrío por ese miedo que se escondía en arbustos de necesidad, necesidad de encontrar y probar, sentir y llorar, caminar y perderse, vivir y sentir. Te deseo tiempo, sólo deseo que le entregues tiempo y esperanza. Fugaz seré en mi partida como fui en mi testimonio. Vuelvo por si acaso te perdiste la última mirada del maestro y su última palabra.

Nos toca que nuestras palabras sean recordadas. Sobre barro crearemos cimiento para que las generaciones futuras lo destruyan y construyan cimiento desde el barro. Me da vértigo el fin de algo, bueno, el comienzo de algo. Pero hay valor y constancia. Sólo os prometo eso. Me voy como vine, sin hacer ruido. Encantado de veros. Me llevo vuestras caras. Dejaros guiar por los mayores.

martes, 1 de mayo de 2012

Dame tiempo y te daré recuerdos

Los segundos me persiguen como la memoria al exiliado. Camino por arcilla contando las gotas que me restan para ser firme. El inconforme me comprende, el ansioso me odia. No hay meta en el horizonte, sólo pasos de vida que me acercan a un final. No tiene que ser triste y solitario.

La distancia es la necesidad de vernos. Recorro mi vida esperando ese día para dar camino y eternidad a la melancolía. Esperad el verde rayo que se alce en el horizonte dando color y nombre a mis deseos. Arrinconados en mi vida seremos eternos para nosotros y los nuestros. Camino indeciso por el juego vil del destino. No quiero enfadarte. Me voy a ninguna parte.

Refugio de pocos fue mi tesoro. Anduve cercano a la puesta del sol a las tantas de la madrugada buscando deshabitar las horas. Calculé los segundos con tal de no perder minutos. Busqué roca como abrigo, sol al callejón y, al final, solo, vuelvo a tu calle. Te despido. Me ignoras. Me vuelvo afortunado. Estoy sereno. He querido volver más allá del antes. Triste y solitario.


domingo, 22 de abril de 2012

Néctar

Brisa cantábrica me desvela
caído en sombras
me acerco a tu barrio.

Guiado por las mismas pisadas
de hace dos décadas
al sol de enero.

Negocios intactos al cabalgar
de la vida que resbala
amontonando deseos.

Desvío mi mirada por esas fachadas
que fueron lugar y morada
quemadas por fuego.

No sé el porqué de mi vuelta
al parque sin columpios
queriendo volver a jugar.

Despacio observo nuestro cine,
invisible a los ojos del joven
que crece deprisa.

Supurando recuerdos hechos asfalto
busco el lugar de nuestra huella
en ese descampado tiritante.

17, nuestro número grabado
en esa puerta que llama al deseo
hecho pasto de días.

Los vecinos ni se inmutan
con el lento crepitar del despertar
de aquel que estuvo muerto.

Te escribí hace dos semanas
y me citaste donde empezó mi vida
que mereció recuerdo.

Bajas las escaleras y resucito
como néctar en el campo
que une nuestra ruta.

Te fuiste. No llamaste.
Sufrí. Recordé. Olvidé.
Pero te quiero como ayer.

He tardado. He vuelto.
Quiero ser rutina en tu vida.
Yo siempre quise volver al ayer.

lunes, 2 de abril de 2012

Camino de arcilla

Secundando deseos
pinté aceras en legañas
perdido en tacto.

Busco la palabra idónea
que haga sendero
para sanar heridas.

Suelo llano y oscuro
con aroma a marea
que mece cada tormenta.

Anhelo de días y lluvia
en ese álamo que aparece
cuando te veo.

Nado pendiente de alivio
en la claridad que concedes
con tu presencia.

Debato olvidar o luchar,
sanar o herir recuerdos
cuando acercamos perfiles.

Aire mojado que la tocas,
da valor y sabiduría
a este tuerto de añoranzas.

Decide mi hoy sin ayer,
mi vida con futuro
surcando su sombra.

Hace tiempo que la escribo
pero su silencio sepulta
caricias olvidadas.

Déjame volver a su día,
amanecer con su olor
y morir con su compañía.

lunes, 26 de marzo de 2012

Girasoles nevados

Girasoles caídos
cuando el amanecer descansa
en los ojos cansados.

Recuerdos caídos sin nombre
suscitan perdón de muy pocos
que saben vivir con hambre.

Quejidos alzados a las bocas
esperando ser silenciados
por las manos mudas.

Roja se levanta la histeria
por el monte que nos encumbró
en esta vida loca e histérica.

Cada paso memoria para muchos
que buscan sed en esta ladera
que negocia con la muerte.

La cabaña sufre en soledad,
Isabel fue silenciada,
el niño nació muriendo
y Eulalio vivió muriendo.


Inspirado en "Segunda derrota: 1940 o Manuscrito encontrado en el olvido" dentro del libro "Los girasoles ciegos", A.Méndez

martes, 13 de marzo de 2012

SinSanciones

Sentido nulo
a las tantas del amanecer
en busca de lunas menguantes.
Sintiendo la hierba crecer,
la vejez descender al paso
de nubes cálidas de chubascos.
Sacrificando domingos cada semana
sin necesidad de pedir perdón,
saber que lo mío es tuyo.
Soñando con prado y asfalto
en la luz que mengua al caminar
del soñador.
Sano si el tiempo me comprende,
me hace lacayo de humo y sol
contando días de gloria.
Escribir sintiendo vida
por aquellos muertos de espíritu.
Por ellos escribo.



miércoles, 7 de marzo de 2012

Puerta a la fe

Fresca noche de invierno en la comisura de la nada. Cantando sonatas al paso del tiempo que nos mantiene vivos. Surgimos cuando el valle nacía, cuando el agua era la reina y señora de una Tierra que nos recibía con los brazos abiertos. Esperamos el primer ocaso como quien espera la primera cita. Ansioso. Nervioso. Supe que eras única. Se acababa la búsqueda.

Eterna esquina perdida
en el rincón más puro
que conoce la vida.

Ver tu cuerpo era nacer,
entrar al mundo
por la puerta de la fe.

martes, 6 de marzo de 2012

Insuficiente

Te deseo frío porque no hay droga que me calme. Anclado, sigo siendo náufrago de pies vendados y de cuerpo mutilado. El tiempo se fundió en aquel oasis de sueños. Sigo vivo pero no me parece suficiente.

lunes, 20 de febrero de 2012

Ladera

Sin gritos en esta ladera
encontré razones de sobra
para acercarme a tu casa.

Recordaba sin esfuerzo
cada hueco de recuerdo
que cosimos de críos.

Soñaba con volver
a ver ese olor ocre
que mecía el porche.

Días escondido entre rocas
para observar tu cara
revolviendo memorias.

Pero ahora hay fuente y agua
que corre despacio por la vida
sacando miel al llanto.

Soy feliz, no hay desierto
que pisar. No hay puedo,
sólo hay quiero.

Quiero y lo deseo.
Lo deseo y puedo.
Puedo y quiero quererte.

viernes, 10 de febrero de 2012

Mañana

Suenan las once desde fuera,
la ventana abierta nos recuerda
nuestra unión al mundo.

No hubo guerra ni paz,
dolor ni hambruna
desde que colonizamos tu cuarto.

Invadí tu intimidad con gusto,
quitamos legañas de cada anhelo
en todas y cada una de las caricias.

Volvimos a ser niños y hombres
siendo la dulzura capricho de sonrisas,
no hubo minuto que agobiara.

Como flores al viento
estamos en manos del capricho,
futuro ahogado nos aprieta.

Pero no desates tempestades
en nuestra mañana que camina
rumbo a la memoria.

Somos y estamos juntos,
no busques lagunas en este desierto
que nos mata de sed.

No dejes hueco para el aire,
somos aquellos que siempre soñamos.
Sólo quiero el aire de cada sueño.

domingo, 5 de febrero de 2012

Hasta el humo me vacila

Cansado de cansarte. Es tarde. No hay luz ni hoguera encendida. Son las tantas. En mi rincón. Sin nadie que inquiete. Sin estrés. Sin cláxones. Con vida. Con muerte. Acomodado entre sueños que caen y me levantan. Ansia. Perdón por todo. Perdón por nada. Por no haberme atrevido. Por haber dicho mucho sabiendo que era mejor no decir nada. Vivo. Muerto. Soliloquio porque quiero. Sigo en la penumbra. Hay paz. Hay guerra. Veo y no puedo. Te creo. Te deseo. Es difícil buscar verdad entre tanta mentira. Soy náufrago de las causas perdidas. Me anulo. Me anulas. Hasta el humo me vacila. Adiós.

martes, 31 de enero de 2012

Poco

Lunes, octubre de cualquier año.
Cansado con todos los sueños por cumplir.
Dañado por tantos pero por pocos que merezcan la pena.
Perdido sin dueño.
Cansado de dueños que andan perdidos.
Me levanto y el sol camina despacio.
Me ducho y una suave lluvia fina hace que la acera brille.
Doy una vuelta por el barrio con Isaac Hayes en los cascos.
Pienso en no pensar tanto.
Abro la puerta de un bar.
Me cierran la puerta de la realidad.
Consigo que mis palabras sean entendidas.
Pido ron. Pido dos hielos. Pido dos consejos.
Cambio miradas por comentarios dolorosos.
Busco paz.
Entro en mi cuarto.
Pongo un disco de Rafael Lechowsky.
Encuentro paz.
Abro un libro al azar.
Encuentro el camino.
Feliz.
Soy feliz con poco.