viernes, 30 de diciembre de 2011

Con un futuro me basta

Suave locura se alza
en el hambriento que aguarda
su pena.

Buscando multitud encontré
la soledad que anida
en el corazón que late.

Sonámbulo en horas bajas
por culpa del estrés
de la urbe.

¿Dónde quedaron
los prados por pisar?

¿En qué momento
fracasamos por miedo?

El tiempo nos invade
sin remedio ni lucha.

Queda poco pero queda,
sólo con un futuro me basta.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Sin hora ni cuenta

Congelada sigue la hierba
que no crece, menguan
los chorros de agua.

El humo se pierde
entre avenidas sin número,
la lluvia no desciende.

El paseo se acorta
por atajos con mala fe
sin flor ni belleza.

El nudo en la garganta,
la piel roja de escamas
que piden sosiego.

Fugitivo pero nativo
en las causas perdidas
de la juventud.

Válido para la esperanza
de noches y cafés,
en el bar que nunca cierra.

Perdido sin hora ni cuenta,
trae luz a este zulo de pasión
que el día no aguanta.

No tengas prisa,
la toalla está seca.
Tengo miedo,
nunca viví meses acompañado.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Hormigón y ceniza

Cansado, no es nada nuevo en este globo que no vuela lleno de hormigón y de ceniza. Fuimos felices surcando por el aire los valles que refrescaban la esperanza con sus ríos. Géiser de pasiones ahogadas en el fuego de la rutina que quema todo. En el desfiladero de la memoria desfilamos aquellos hombres, a punto de caer en el olvido. Madera a madera, verso a verso, yo fui construyendo el puente de una salvación no palpable. Ríos de tinta para quien no quiere mar de odio. Lava de palabras para los que buscan helar los sentimientos. Siendo la nota de un saxo fui feliz, no quiero existencia sin dolor. Sin el color que un día nos hizo iguales, sin el triste aroma de sal en las heridas, sin la cura en la búsqueda. No quiero fin, quiero trayecto. No quiero acabar, quiero seguir indagando en el placer de la vida. No somos tantos. Quiero que me escuches, quiero que mis palabras sean el bálsamo, aunque sea, de una persona. No busques horizonte teniendo acera por pisar. Deja los altos vuelos para aquellos de mirada sucia y lucha empedernida. Somos el mar que vacila el salpicar la historia de memoria. Yo siempre me acordaré de tus versos, dame la luz que impregnaste a tus textos.