martes, 21 de junio de 2011

"Has cambiado, ya no tienes prisa por levantarte"

El lugar no vino,
el tiempo se perdió
y la distancia nos quemó.

Sombra arrinconada
en el diluvio de excusas
navegando en ideas.

No hubo culpable
sino que hechos
que nos culpan.

Fuimos el miedo que hizo
oscuro todo futuro
jugando a ser niños.

Acordonámos pasiones
en los portales del bulevar
que perdió su nombre.

Sedujimos esquinas en conquistas
alimentando la necesidad de aliento,
el pudor del vecino.

Inocencia bendita en tus pechos,
lágrimas fingidas al deseo
desechando milagros.

Te deseo en el pasado,
en la cuna de la primera vez
en la primera vista.

No regalo nada
a estas horas
y, menos, copas.

Yo también estoy seco,
mis días son copias
que iluminan una muerte anunciada.

Te considero superviviente
en la atmósfera que nos envuelve
y nos hierve.

Fue bonito recordar la vergüenza,
pero deja lamentos para mañana.
Hoy sólo hay luna y estrella.

Volvamos a esa infancia,
mansiones por escaleras,
experiencia por fugacidad,
prestigio intocable.

jueves, 16 de junio de 2011

Debo

No hay oscuridad que cierre el paraíso que nunca ví. Descender por ríos de lava enfriando la pasión que perdí, la soledad que nunca me dió el divorcio, la adicción a sentir que lo mío nunca será tuyo. Refugiado de penas monté mi campamento donde el placer compartido no es necesidad. Ritual de muchos, moda pasajera. Sufrí el embargo de aquellos que dijeron estar siempre a mi lado y se fueron como sombra perdida. Ahora, ya no quedan ni recuerdos. Quiero borrar presencia y musitar al tiempo deseando ser el hombre cristalino, la luz que ciega los ojos claros. Aún camino por costumbre, recorro el desfiladero de las relaciones sucumbiendo a modas pasajeras oscuras que dan el ambiente gótico que nunca necesité. Quiero ser sólo una persona, sin enterrar lo que nunca fui o lo que quisieron que fuera. No te acuerdas del piano de aquél bar, del cenicero lleno, las copas vacías, el ánimo disparado...Seamos sólo conocidos entre esas paredes, cerrar la puerta es cerrar esa vida. No quiero sonreír si te encuentro por la calle, quiero compartir vasos en bancos de ron intentando ver cual es el lado del universo y de la vida que merece la pena. Me encontrarás en el límite de la existencia, pidiendo nada y demandando amor. Acostúmbrate a las noches largas, a los paquetes vacíos, a las botellas sin gotas...No puedo hacer nada, sólo me debo a estas líneas.