lunes, 30 de mayo de 2011

Nube

La nube cedió su vida a la utopía
sintiendo que el tiempo se acababa
viviendo como un reo.

Decidió escapar de ese sitio
dejando vida a su paso
en las flores.

Obtuvo fama de aguafiestas,
semejanza con la tristeza
que no se evade.

Acudió a cada esquina desconocida
como la muerte acude a toda vida
sin remedio.

Creó ríos, lagos, lagunas y mares
dejando regueros de ideas ardientes
que aún queman.

Se sirvió de la distancia para captar pasiones,
siendo experto en medir el vértigo de fieles
a causas en duda.

Es la cortina cuando el sol busca
la soledad que nadie le otorga
en vida.

Dulzura húmeda que navega
creando y despejando sombras.

Nunca te olvides de la acera
por la que mis pasos se acercan.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Ecos necios

Descansa en el camino que no cesa, en la rutina del inconformista. Sugiero noches en vela siendo aquello que ocultamos durante el día. Alejados de las sombras se vuelven más hombres, es como si la conciencia durmiera con la sombra. Abatidos recuerdan el peso del paso del tiempo, ese reguero de ecos que nunca fueron escuchados. Mientras la paz acompaña al sufrimiento, es el respeto entre los enemigos. Fuimos los que forjamos nubes de autoestima pero nos olvidamos de lo humano, del sabor y contacto. Alcanzamos altas cimas pero nos olvidamos de lo bello que nace en las catacumbas. No somos nada sin pasado, somos muerte sin futuro. Centinelas de la inocencia caminan sin cesar por los surcos que se supone que te hacen hombre. Yo quiero inocencia, quiero ser el que camina dando eses siguiendo baldosas rojas. Ser visto como un loco por la calle, dejar que mi aliento sea pesticida para aquellos que no se atreven a alzar la mirada. Busco sediento el río que pasaba por tu ciudad; las hojas que mientras caían del árbol escribieron los mejores versos de aquél verano; la tierra que compartida era la prometida. Sigo descansando, prometo no prometer. Volveré al prado, que limita mi inocencia y mi seguridad, a recoger las semillas que nunca me atreví a plantar por el miedo a lo que dirán.

viernes, 13 de mayo de 2011

Barbarie

Guerrero sin armas
saliendo del campo
de batalla,
cansado, frío,
derrotado, risueño,
desnudo ante un mundo
que nunca fue suyo.

Cada paso es eco
maldiciendo lo grotesco,
la salida del sol,
la entrada de la luna,
el despertar del gallo
que hace volver
a la barbarie.

Busca escudo
en el fluir del río,
en el sonido de la hojas,
en el paso de los días
que hacen mella
y aumentan la distancia
de lo humano.

Afila palabras
que despierten
en las manos calzadas
las caricias olvidadas
en el terreno que arde,
en el surco que llena
memorias vacías.

Anida en la guerra
con la paz del herido,
sereno sin dulce,
vida como nieve
en lo alto que vacila
el suicidio del hábil
en querer.

Sabio son historia
busca el recuerdo
en las cartas
que conectan
presente y futuro,
penitencia y gloria,
vida o muerte.

domingo, 8 de mayo de 2011

Nada cambia

Todavía hay tierra
sin quemar,
húmedos labios
alejados de lo efímero.
Aún hay amaneceres
supurando egos
viendo la hiedra que crece
en las paredes que nos separan.
Tengo el deseo nublado
a tu memoria,
castigo eterno vivo
en segundo plano.
Cadáveres se pasean
dejando caos.
Vuelvo con paciencia
al lugar donde hicimos historia
Veo siluetas sin destino,
viajeros sin brújula,
necesidad y motivos
para sembrar odio.

Veo, siento y no quiero.
Reflejos mienten por miedo.
Verano castiga con inviernos.
Nada cambia, sigo sentado.