jueves, 28 de abril de 2011

Inconforme

Me desvelo como el mar cuando aparece el primer rayo de sol en la mañana. Bostezo a la vida quitando legañas de pesadillas que no dejaron reposo a este marinero. De desayuno lo incierto, como cada día la apatía me invade en medio del océano. Camuflo las botellas vacías en el camarote. Arrancó las páginas escritas en el cuaderno de bitácora. Sin coordenadas la vida es más sencilla. Sal como fuente de dolor y placer. Me baño por rutina deseando que hubiera vecinos para pronunciar palabra. Me sacudo la mala fe del destino creyendo que siempre hay algo que pescar, algo por lo que picar el anzuelo. Alzo el vuelo con mis velas cambiando barrios marinos que parecen tener la misma cara, pero que esconden esquinas doradas de enamorados. Creo pasado por miedo a seguir siendo presente. La brújula que fue fiel compañera se suicidó por rencor, nunca encontraba mi sitio. Inconforme o inútil. Desecho o artista. Cierro con sal la misma herida que fue creada por el abandono. No quiero islas que me amparen, ni nubes que me cubran. Quiero sol como penitencia, fuego como condena. Navegar por los ritos que me hicieron ser un hombre y que acabaron por ahogarme. No hay sitio para el ser inconforme. No hay paz para una mente en guerra. Seré el velero que mezcla amargura y alegría. Sediento de vida y oliendo a muerte.

viernes, 22 de abril de 2011

Palco a la muerte

Huellas de barro como pruebas del delito,
fugaces penas emanan sin temor al olvido
que amenazan la existencia de calaveras
sepultadas dando de comer a gusanos.
Te doy todo a cambio de todo.
Seremos el pasto de la nada que permanece,
del miedo al cambio que nos guía
en este locura que acabará en matanza.
Sigue por laderas que agobian presas
en la corriente que crean astros
dando luz a la oscuridad que me mata,
a la lejanía cruel que marca los tiempos.
No tengas dolor al llanto que calcina
sueños que fueron egos de mentes vacías,
inocencia perdida para ahogar almas
que pelean por ser algo en este pueblo de la ruina.
Alucina la conciencia con los actos de los in-humanos,
de las lujurias que dan fuego en este mar de vida
pero que es vista con ojos de carceleros
arruinando todo por lo que nací.
Voy por la tercera vida y nadie me recuerda.
La cuarta se acaba en el eco del silencio.
Sigo dejando espacio en este banco.
Luz, acaba con aquello que empezaste.

lunes, 11 de abril de 2011

Rato de espera

El sol se va y no hace justicia de aquellos ingratos que fueron los únicos que aguantaron el baile. Qué fácil es ser como el resto, arando estrellas que forman firmamentos increíbles que son perdidos con el paso del tiempo. Es mejor dejar que el olvido nos quiera, que nos motive el no ser saludado por nadie. Silencio, navengando por parajes que aúnan todas la maravillas del mundo, todo por lo que al final respiro. A veces me bloqueo y bajo por la ladera saludando a gusanos que intentan saldar cuentas destrozando sus vidas. El pecado me llama, la resurrección es mi día. Quiero días sin noches, años sin veranos, personas con corazón...Me motiva el rato de la espera, el reto de seguir caminando, el paso que no para, el cariño que no olvida.

domingo, 10 de abril de 2011

adiós

Te fuiste, te perdí en la esquina donde tus sueños se hacen pesadilla.

lunes, 4 de abril de 2011

Por los viejos tiempos

Con permiso de John Coltrane, leer el texto escuchando Dear Lord.

¿Te suena? No hace mucho pero sigue lloviendo. Me acostumbre al foco del vergonzoso, al resquemor del que abandona, al fuego que derrite. Me cansé de dar siempre círculos en un mismo sentido. Esquivé las luces por miedo al que dirán.

¿Te acuerdas? Fuimos los únicos que despreciaron la luna. Los salvajes en un mundo de civilizados. Los que apuntillaban cada anochecer con promesas de cambio. Los que se fugaron dejando silencio en sus pasos, los que nunca fueron recordados.

¿Te olvidaste? Hicimos sendero por la oscuridad de la noche dejando en segundo plano a las estrellas eternas. Seducimos lugares con las miradas que hechizaron a aquellas plumas que hicieron arte. Fuimos sol en un mundo de oscuridad.

¿Te quedas? Sólo por los viejos tiempos, déjame volver a degustar lo que es vivir notando ser y presencia. No quiero quedarme solo de nuevo, las penas se llevan mejor en compañía. Soy fuerte pero débil si no estás. Quédate un poco más, sólo por los viejos tiempos.