martes, 25 de enero de 2011

Sediento

Combato y me aparto,
nunca fui de tomar armas
pero en este caso
tu mirada cambia todo.

Adormecido en el alba
fui preso de las prisas,
y ahora necesito el aliento
que haga virar mi barco.

Y luz abre camino sin espinas,
buscando un lugar de paz,
un lugar donde el santo
se esconde en tugurios.

Y busco tu sombra
en jardines que aguardan
sembrar de amor
cada segundo perdido.

Soy yo, sediento de agua
que haga corriente mi vida.

Soy yo, el susurro
que anida tu cuarto.

domingo, 23 de enero de 2011

Luz en la niebla

Luz bien recibida en esta época del año, siempre tus palabras fueron rayos de esperanza en la oscuridad que quiso ser infinita. Me acostumbré a lo malo, y ahora paseo por el camino del bienaventurado. Fui torpe, escribí a la catástrofe y sólo encontré soledad. Quise ser el viento que acompaña a la niebla que ciega mi existencia. Quise ser el vacío que llena a los ahogados del alma.

Ahora recapacito en silencio acostumbrado al bullicio de todos. No soy el único que escapa, soy el único que no vuelve. Subí a lo más alto para ver que todo es nada, que no hay prados de verdad sin lagunas de ignorancia. Hoy no vuelvo a mi sendero, construyo piedras de perdón para encontrar reconciliación. Perdón por expresarme sin pensar, no hay día que no vuelva la mirada hacia atrás.

¿Y a qué te ocurre? Sigues siendo el mismo cuando los demás te rodean. Deja que se aburran como bobos, deja que crezcan en mar de ideas. No hay duda de que el camino es más difícil, que no pondrán calles con nuestro nombre, que no aburriremos a los niños en libros de escuela. Sólo quiero ser palabra en aquellos que me quieren, sólo quiero ser palabra en aquellos que me conocen.

martes, 11 de enero de 2011

Rueda sucia

Piedra sucia soy
que anda pidiendo perdón
en busca de perder el sol.

Negado al tiempo qué afortunado,
acostumbro a dejar mi silla libre,
no quiero acaparar miradas sin dueño.

Obsceno por naturaleza a lo oscuro,
sígueme sin retorno al campo florecido,
al disgusto que hace migas por encontrar espejo.

Rumbo al corazón de las tinieblas que busco
por dejar de ser luz que no alumbra
el paso de palabras sin registro ni destino.

Olvídate de mi huella, recuerda mi voz.
Sé ocupa del hueco que dejamos en el trono
del lamento por necesidad de jarros de agua.

Búscame en lo perdido del hombre,
en lo encontrado en las guerras.
Somos presos que sólo hacen presos.

martes, 4 de enero de 2011

Soy

Fui aquél que pudo tener todo y se quedó con nada. Forjado en la cuna del placer escondí los dolores en botellas lanzadas al vacío, al vacío que siempre vuelve. No hubo marcha atrás, hice un trato con la necesidad. Necesidad que niega un olvido seguro creando capas que hacen más fuerte una frágil mente. No quiero consuelo, quiero suelo firme creando un camino juntos. Perdidos en la oscuridad de la noche seremos los seres más iluminados y afortunados bajo esa capa de estrellas. Los recuerdos relucirán como estrellas que son luz en cualquier sitio del mundo, desde cualquier umbral creamos sombra de felicidad.

Soy la arena que se pierde en fuertes oleadas buscando el sitio perfecto donde descansar, donde crear pasado. Soy el mar que roza la roca buscando roce, dando rumor a esas bocas cerradas. Soy el fuego que alumbra sin miedo ni dolor al pecado. Quiero sentir para vivir. Soy el último rayo de sol que busca ser infinito en la memoria de unos cuantos.