martes, 7 de diciembre de 2010

Lluvia de hojas

Sentado en el borde
quise ser camino de ansiados peregrinos
que negocian en la noche
una tregua que permita despertar ánimo.

Camuflado entre hierbas
cogidas por la mano de la sabiduría denuncio
tiempo perdido en la nada
que nubla lo que quiero y deseo.

Soy yo, no hay nadie
que me impida vivir a mi manera,
sepultado por el aire
soy el pájaro que ansía tierra.

Con ansias vuelvo
al rincón de las hojas secas y mustias
que hicieron del viento
las palabras más bellas pronunciadas.

Me quedo con el secreto de tus palabras.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Regreso

No hay hueco sin talento, yo sigo a lo mío.
Surcando cada curva encuentro el camino recto.
Alejo la distancia para estar más cerca de lo mío.
Contemplo cada pesadilla como alivio de estar vivo.
Escondo lo amargo, seduzco con dulzura.
Deja regueros de sed en cada coma y aparte.
Ando sin dejar nada, vivo dándolo todo.
Conquisto tiempo, negocio con la prisa.
Escondo razones, saco polvo de pasiones.
Busco la esquina para tener dos opciones.
Desato la ira de aquél que no sabe mirar.
Nado entre bosques, nado entre copas.

Noviembre se pasó,
diciembre va en camino,
con ganas de enero
regreso a octubre.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Firme

Fríos besos que se congelan
siendo presos del olvido
deciden escapar del hogar
del que fueron dueños.

Abriendo nuevos horizontes
el pasado siempre acompaña,
pesado bulto que no quiere
bajarse en la siguiente parada.

Olvido un llanto. Creo hielo
por ver algo sólido,
por no ser tan líquido
por no ahogarme en ríos.

Sentado en la marea de la vida
observo tierra a lo lejos.
Quiero dar paso firme en el agua,
cavar fosas por cada eco.

Temo por accidente fingir
que soy parte de la nada.
No quiero que mi voz se contagie
de aquellos que hablan sin decir nada.

Escápate conmigo sin vértigo al fracaso.
Olvidemos que hay condenas en cada alegría.
Quiero ser yo sin dejar de pisar mi sombra.
Quiero que mi sombra sea luz de mi pasado.