martes, 23 de noviembre de 2010

Cien

Cien notas sin despertar una mirada
que haga temblar mi existencia.

Cien días escribiendo hasta la saciedad,
dejando huellas que se borran.

Cien ecos que silencian mi caminar
sin parar de hacer ruido por rutina.

Cien bostezos provocados por pena,
por no comprender una llamada.

Cien excusas que circulan calladas
dando ánimos para continuar la faena.

Cien miradas al horizonte buscando salida
que derraman sangre en folios con tinta.

Cien abrazos que quiero dar
pero perdonar la tardanza.

Cien lecturas que se agradecen como el mar
que quiere escapar de la laguna.

Cien lecturas que se agradecen en el alma,
gracias por estar, gracias por escuchar.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Mutua necesidad

Deja la vida correr creando charcos que hagan mi vida más líquida, que queda sorbo sepa tan dulce como la copa más amarga. Olvidando el surco de cada mejilla perdida, de cada rincón que guarda la memoria y saca a relucir en cada paseo nocturno. La ciudad de noche me llama, pone su cara más bella para hacer que caiga en sus luces como una mariposa necesitada de luz. Yo busco mi horizonte perdido en largas avenidas necesitado de un pasado que me persiga para luchar por un futuro que busco.

Hoy veo sonrisas y escapo del miedo. Miedo a necesitar tiempo, miedo a perderlo por no ser capaz de afrontar mis miedos. Miedo de quedarme esta semana en blanco, de columpiar los deseos que caminan descalzos por la semana y llegan sedientos de cumplirse en fin de semana. Miedo de no llegar a no tener miedo, miedo de perder el miedo a la vida y caer en remolinos que marean mi existencia.

Camino con la lluvia siendo una gota más que se lanza al vacío en busca de cambio, de notar que uno existe, de notar que uno vive. Resfriado en el calor de la hoguera, de ser la luz que alumbre una vida, que me deje creer que todo mereció la pena. A pesar de noches agotadas en diluvios que invaden mi paz, creo en el terror creado para no olvidar que todos somos humanos. Nos necesitamos por naturaleza, la naturaleza también nos necesita.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Sin dejar de ser yo

Con necesidad de búsqueda comencé esta partida. Necesitaba sentirme vivo, dejar a un lado las telarañas que construyeron mi pasado y renovarme con aires de ingenuidad. Por eso te conocí. Todo empezó como un juego en el cuál eramos piezas y jugadores, esclavos y dueños. Paseábamos dejando sendero a nuestro paso, marcábamos el horizonte con la tiza que marca las grandes aventuras. Las sombras se reían de nuestro paso, pero decididos seguíamos marcando tendencia. Apoyado en esa pared me harte de esperar un cambio, de tener la necesidad de cambios bruscos que dieran vida a mi vida. Acorralado, buscando el sendero perdido, el camino dibujado con sumo cuidado pero dejando espacios en blanco. De nuevo al inicio de la partida dejando lagunas de memoria en el olvido por necesidad de volver a creer, de sentir la necesidad de la llegada de algo. Un giro inesperado que contamine mi existencia olvidándome de ella, sintiendo la necesidad de minutos para volver a esperar horas sentados a que llegue la tarde, a que no pase la noche. Acurrucado, todo parece distinto, quiero un punto de vista que jamás haya sido conquistado, que jamás haya sido visto ni visitado...Quiere ser tanto como tú, pero sin dejar de ser yo.