martes, 31 de marzo de 2009

El desvelo

El viento me desvela sin remedio a tu recuerdo,
en plena madrugada el dolor es más intenso,
¿cómo sofocar una ola de fuego?,
es inútil el intento, pero morir ya no es un peligro.

Al mirar por la ventana el sol asoma su cara,
la intensa luz me ciega la realidad,
la escusa perfecta para retornar a la cama
y por un día más, esquivar tu mirada.

En la habitación la puerta cerrada,
así damos portazo al mundo con prisa,
las cicatrices nuestro pasado nos recuerdan
y nos alertan de que no queremos vuestra presencia.

Con ella no hay discusiones posibles,
ella es mi diva y yo asumo mi papel.
Con ella el silencio se hace cómodo
y no debo actuar sobre mi yo.

En la multitud me encuentro como el lobo solitario,
y en soledad encuentro al fin mi espacio.
Ese espacio dónde dejo volar la mente
y me encuentro con la multitud que allana mi mente.

jueves, 26 de marzo de 2009

Mil y una estrellas

La noche es mi atmósfera perfecta. Me camuflo entre las sombras pasando desapercibido, pero haciéndome notar en tus ojos. El ruido de los coches desaparece, y aparece el lado oculto de cada ser humano que guardamos bajo llave durante el día mientras trabajamos. Nos olvidamos de la luz cegadora del Sol y nos dejamos guiar por el camino que traza la Luna en el río de desperdicios. Me refugio entre rumores, entre rones venidos de cualquier parte. Apoyado en la barra hilando tema tras tema conmigo mismo. Yo mismo me siento el mejor psicólogo de mi enfermedad. Las calles por fin se encuentran solas, las aceras no se quejan de pisadas, las árboles respiran tranquilos...durante la noche somos invitados por la calle a dar una vuelta por su morada. Una música de fondo. Un buen jazz suena a mi izquierda, yo no me quiero levantar de este sueño. Pero pronto todo se transforma muy rápido en una pesadilla. El jazz se convierte en despertador, el bar en mi habitación, la noche en la mañana. Me pongo mi disfraz de día y vuelvo a iniciar mi jornada laboral marcado por este sociedad. Qué tormento tener que aguantarme con este disfraz hasta la noche...ahí volveré a encontrarme con mi persona, con mil y una estrellas como techo.

martes, 17 de marzo de 2009

Producto

Me conformo con no conformarme con lo que tengo, si esto que poseo es todo lo que puedo conseguir, yo no lo quiero. Siempre ampliando horizontes en los que poder escavar para poder traerte algo nuevo en cada texto. Cuanto más escavo más daño me hago, pero me encuentro más cómodo en este cuerpo que me dieron. Cada problema es un pellizco que me despierta del sueño de la vida feliz, y cada deseo es pasear sonámbulo por mi habitación hasta que llega la desolación. Respuesta frívola es la vida cotidiana a la pregunta habitual que nos hacemos cada día. El horizonte no se ve pero sin embargo cada vez me siento más alejado del camino habitual. Me pierdo por los bosques prohibidos de la escritura, sin necesitar una licenciatura, intentando lograr que te emociones con mi pluma. Todos siguen el camino marcado, hasta yo, pero en ciertos momentos me harto y busco algo “menos productivo” dicen. Pero realmente cuánto más lo hago más me valoro como persona. Y antes de ser producto prefiero ser persona.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Un río de problemas

Con calma sabiendo lo que se me avecina. No tengo yo el control, he de dejar que el río siga su curso y en cada meandro intentar dar solución al problema. Estar en la orilla sin poder mojarte en el problema es una putada. Aunque a veces es mejor dejar que el problema siga su naturaleza. Hay momentos en los cuales desearíamos bañarnos entre los problemas intentando pescar soluciones. Pero yo sigo en la orilla. Como un pescador sin paciencia desatando mi furia en quién sabe qué. Me relajo. Busco un camino en el bosque, un atajo con una luz al final del sendero donde poder quedarme a olvidar mis penas, a segar mis malas intenciones... en definitiva, a intentar ser el mismo dejando resbalar mis problemas por el cuerpo queriendo evitar el ahogo.

sábado, 7 de marzo de 2009

¿No hay remedio?

Confío en estar pasando una mala racha pasajera, de estas que una vez pasado, parecen haber sido ridículas. Lo ridículo es no afrontar la realidad y buscar escusas que nos calmen. La calma está en peligro de extinción, el estrés ha empezado a exterminarla. La extinción no es la solución, sino la búsqueda de la fórmula que lleve a una unión. Nuestra unión quién sabe dónde acabará, lo más seguro como el ingrediente picante que altero durante un tiempo mi vida. Mi vida. Mi vida la recuerdo agradable, la padezco fría y la presiento incierta. Incierto es el paradero del amor, estará en lo alto de una montaña intentando separarse y despegarse de este aeropuerto de falsedades llamado sociedad. La sociedad, yo aporto mi parte sin quererlo, yo sólo quiero tener algo que aportarte. La aportación más cruel del ser humano somos nosotros mismos, ¿no hay remedio? Yo confío en ello.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Mi regalo

Con descaro acaparo mis versos y te los regalo.
Sin buscar nada a cambio, esperando que jamás me coloques en el olvido.
Es un alivio cada vez que cojo el boli y escribo.
Es un pesadilla cada vez que entro en trance y las palabras no me salen.
Maldita y bendita inspiración.
A ti soy esclavo, a ti te lo debo todo.
Dónde quiera que vayas, allá te buscaré.